En nuestro planeta existen 36 especies de felinos
silvestres, de los cuales cerca del 70 % se encuentra bajo
algún grado de amenaza, siendo la caza directa y la
destrucción de hábitat las amenazas principales
para ellos. En el continente Americano se encuentran 12 especies
de felinos y 10 de ellas entran dentro de la categoría
de gatos pequeños o medianos.
El gato andino (Oreailurus jacobita) es uno de estos
pequeños felinos y solamente se encuentra
en las regiones altas de los Andes de Argentina, Bolivia, Chile
y Perú; es considerado como la especie felina con el mayor
grado de amenaza en América y una de las menos conocidas
a nivel mundial. Actualmente, se encuentra entre los cinco felinos
mas amenazados en todo el mundo.
El gato andino, junto con el gato de las pampas (Oncifelis
colocolo), eran considerados especies sagradas por algunas
culturas Andinas, relacionadas con la abundancia y bienestar;
sus pieles aun son usadas en ceremonias para el marcado del
ganado camélido o al inicio de la época de siembra
o cosecha. Ambas especies son conocidas como “titi”, “titimisi” o “titiphisi” en
zonas de habla Aymara y como “oskhollo” en zonas
de habla Quechua.
Los gatos silvestres juegan un importante papel ecológico
en un ecosistema por encontrarse en la cima de la cadena alimenticia
o cerca de ella. Al ser animales carnívoros, ayudan al
control de las poblaciones de las presas que son parte de su
alimento. Los gatos chicos, suelen alimentarse de varias clases
de ratones y aves pequeñas o de tamaño mediano.
El estudio del gato andino es una prioridad dentro del plan
de acción el Grupo especialista de gatos de la Unión
Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN),
y desde 1998 diferentes equipos de investigadores en Argentina,
Bolivia y Chile iniciaron exploraciones de campo, con la finalidad
de obtener información básica sobre la distribución
y estado de conservación de la especie. En el Perú estas
actividades empezaron el 2002.

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