Características generales
El gato andino es un felino de tamaño mediano, su pelaje
es predominantemente de color gris cenizo con manchas café rojizas/amarillentas
que se disponen en forma vertical a ambos lados del cuerpo dando
la apariencia de franjas continuas. Se caracteriza por tener
una cola muy larga (66 a 75% del largo de cabeza y cuerpo), gruesa,
cilíndrica, de aspecto felpudo y con 6 a 9 anillos anchos
y de color café oscuro a negro. Sus patas también
presentan bandas o manchas oscuras más delgadas
pero que no llegan a formar anillos completos.
Hábitat
El gato andino vive en zonas rocosas de elevada altitud en los
Andes de Argentina, Bolivia, Chile y Perú, mostrando
así su adaptación a ambientes de clima extremo,
que se caracterizan por temperaturas medias anuales que fluctúan
entre 0° a 4°C, heladas frecuentes, intensa radiación
solar, amplitudes térmicas grandes y bajas precipitaciones.
En general los ambientes habitados por el gato andino se caracterizan
por la presencia de una vegetación poco densa con predominancia
de gramíneas xerófilas y hierbas rastreras o dispuestas
en cojín. Aparentemente, la existencia de agua corriente
es un factor importante para la presencia del gato andino así como
la existencia de vizcachas o chinchillones (Lagidium viscacia o L.
peruanum) que son habitantes permanentes de los roquedales.
A pesar de la poca información que existe sobre la especie
y sus requerimientos, se puede afirmar que el hábitat
del gato andino es naturalmente fragmentado y de alta fragilidad,
particularmente en las regiones desérticas alto andinas.
La especificidad de las vizcachas a ambientes rocosos probablemente
es también un factor que esté influyendo en la
distribución del gato andino y la densidad de sus poblaciones.
En los diferentes estudios que se vienen realizando sobre el
gato andino y su hábitat, se observa que los bofedales,
laderas
rocosas, colonias de vizcachas y otros roedores, así como
la presencia de aves acuáticas son componentes importantes
para el hábitat del gato andino.

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